martes, 10 de mayo de 2022

Nakami  中身

Audiovisual Performance /Sonoro/ Dibujo expandido.

Nakami (en el interior), hace un recorrido hacia las fronteras de la mente, un paso en la contemporaneidad donde la imagen se distorsiona. Una separación del sentir, más de la virtualidad; donde vamos deconstruyendo nuestra imagen en máscaras sin rostros. Nakami es una obra minimalista & performàtica a partir de cinco piezas audiovisuales creadas por el mismo videoartista en la última década, una de ellas en 35 mm.

                                                Foro Bartola. Orizaba 156, Roma Nte. CDMX.

La obra está trazada por líneas o trazos que marcan el paso del tiempo desde una puesta política, social y erótica; de como la imagen se convierte en un bombardeo de secuencias que no digerimos, y nos hemos convertido en fronteras sin espacios para habitar. Donde cabe preguntarnos qué espacios físicos o mentales podemos pertenecer, a uno y otro lugar, o a ninguno de ellos. O nos invisibilizamos frente al otro (a) para no ver su rostro. Nakami, nos entroniza a volver a nuestro interior, sin importar nuestro lugar de origen y memoria.

Audiovisual performance sonoro.





jueves, 21 de abril de 2022

Disculpen la marcha no será transmitida

Un 21 de noviembre de 2019 se abrió la antesala de un descontento estructural y coyuntural que venía atravesando Colombia en términos de justicia y desigualdad social. “Disculpen la marcha no será transmitida” es un video-instalación partiendo de un antecedente histórico y sucede en el segundo día de movilización del 29 abril del 2021. Un descontento de factores y eventos que eclosionaron con un intento de reforma, la demanda de pobreza en un contexto de pandemia, causas estructurales de desempleo juvenil y causas raíces a la alta clase política conllevaron a una protesta social, donde los diálogos por parte del estado se volvieron nulos y fuerza policial desmedida en el orden público. En esta propuesta es un poco de aquello y de lo otro, con lo irónico de “quédate en casa” el pueblo decide salir y dejar aún lado la Tv para vivir en carne propia lo que desde hace mucho se veía venir.


En la memoria, está el Bogotazo que parece brotar en Colombia como la maleza, el terror vandálico de la chusma. Ahora, en medio del Paro Nacional, el pueblo vuelve a ser tratado como turba de vándalos, guerrilleros e iletrados. Turba de pobres que no sabemos de dónde salen.



“Disculpen la marcha no será transmitida” entra en la mirada de lo que todo ve y puede con su ojo omnisciente, y a la vez distractor de lo que en realidad debemos saber y no se nos muestra como tal en una pantalla de tv. Los noticiarios nos dictan como debemos comportarnos y que patrones debemos seguir para estar seguros, tranquilos y salvos desde nuestros hogares.






InTRANSitos


InTRANSitos vuelve a encontrarse en el tiempo como un film expansivo y etnográfico. Un paisaje sonoro donde se vuelve un transitar del tiempo para convertirse en vacío. Vamos y venimos en ambas direcciones, habitamos las palabras, los lugares, los objetos y porque no los sonidos. Una entrega más de una Medellín experimental, donde recorrer esos cuerpos puede ser solo una abstracción efímera de memoria después de más de un año de confinamiento.



Pieza para un confinamiento. El tiempo del lobo


Un hombre en su habitación decide habitar su propia existencia, su soledad, su inconformismo, su tiempo; una búsqueda como bien planteaba Thomas Hobbes, un hombre movido por sus emociones de un cuerpo-materia sujeto a cambios; buscando mutar en otro animal distinto a su especie, en comportamiento, en movimientos, aunque de ello se trate, al menos de un breve acercamiento. Por eso, Pieza para un confinamiento. El tiempo del lobo, está pensado para un universo cibernético, ambientada con una estética noir y donde la danza se convierte en el punto de referencia para esa transformación.

Coreografía, interpretación y dirección: Jan Marceau

 

Virus Porn 

En los años 90, es decir, antes de la era del internet existía el teletexto un sistema de comunicaciones en el que la información escrita se transmitía a través de la televisión y se mostraba en la pantalla mediante un codificador especial unido al aparato. Las imágenes eran en MBP (mapa de bits), algo como los códigos QR hoy en día.

El teletexto fue creado en los años 70 por el británico John Adams de la BBC. En España, TVE comenzó la emisión ininterrumpida del teletexto el 16 de mayo de 1988. La principal finalidad de este sistema, además de informar, consistía en prestar un servicio a las personas con discapacidad auditiva. De este modo comenzaron a crearse subtítulos para los principales programas de las emisoras. El teletexto consistía en un conjunto (más o menos extenso) de páginas, las cuales se elegían a través del mando a distancia. Se escribían el número de la página (de tres cifras) y transcurrido un tiempo, se mostraba en la pantalla del televisor. Sólo se permitía transmitir información escrita y gráficos.

Allí la publicidad y los anuncios por palabras eran una parte importante de los contenidos que podemos encontrar en las páginas de Teletexto de una emisora y… donde había publicidad, había anuncios eróticos. Así que quienes buscaban una forma de entretenimiento para adultos tenían que esperar a ciertas horas para llenarse de estos anuncios. Los códigos que existían eran tan limitados y a cierto público en particular.

Virus Porn rescata en el tiempo, la era del teletexto y del porno codificado, haciendo un analogía de los años 90`s con la  fragmentación de la cotidianidad en tiempos reales. En ese proscenio de lo performático virtual; se develan cuerpos sin gestos, sin olor, y sin  tacto, para una era que anhela carne sobre la carne a modo de mecanografía expandida, en un simulacro de cuerpos en falta entregados a la masturbación de la imagen.