Pieza para un confinamiento. El tiempo del lobo
Un hombre en su habitación decide habitar su propia existencia, su soledad, su inconformismo, su tiempo; una búsqueda como bien planteaba Thomas Hobbes, un hombre movido por sus emociones de un cuerpo-materia sujeto a cambios; buscando mutar en otro animal distinto a su especie, en comportamiento, en movimientos, aunque de ello se trate, al menos de un breve acercamiento. Por eso, Pieza para un confinamiento. El tiempo del lobo, está pensado para un universo cibernético, ambientada con una estética noir y donde la danza se convierte en el punto de referencia para esa transformación.
Coreografía, interpretación y dirección: Jan Marceau

No hay comentarios:
Publicar un comentario